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En EMOTE no nos callamos: mejor juntos

En EMOTE no nos callamos: mejor juntos

Este es un artículo un poco raro. Bastante atípico. Un tanto inusual. Pero creemos que la situación lo requiere. Creemos que es importante que digamos lo que vamos a decir.

Este es un post algo inhabitual. En cierto modo extraño. Hasta cierto punto peculiar. Pero también es muy necesario.

En EMOTE nos mojamos. No nos callamos. Ni dejamos que nos callen, aun a costa de perder proyectos. Nos da igual. De otra cosa no, pero de valores sabemos un poco: y nosotros tenemos los nuestros. Somos de Barcelona, nos encanta Catalunya y nos sentimos una agencia de Branding española.

Habrá gente que piense que no tenemos ninguna necesidad de escribir estas líneas, que nos complicamos la vida pudiendo seguir callados y pasando desapercibidos. Al fin y al cabo, somos una consultora de Branding pequeña y lo que nosotros digamos poca influencia puede tener. Pero a veces, no posicionarse sobre un tema no es una opción y hacerlo es una obligación.

Esta marca no es un churro

Esta marca no es un churro

Hay marcas que cuando las ves dices: “Esto tiene que funcionar”. Sí, lo sabemos, no es profesionalmente correcto hacer una afirmación así sin un análisis previo de la competencia, las audiencias y la identidad de marca definida. Pero a veces ocurre, y la intuición se convierte en realidad cuando se entra en un análisis y diagnóstico certero de la marca.

Hay conceptos de marca que cuando los ves dices: “¿Pero cómo no se nos había ocurrido esto antes?”. Efectivamente, la gracia de la innovación en Branding está en pensar cosas antes de que otro las piense, siempre y cuando funcionen. Pensemos por ejemplo en un producto tan trivial en nuestro país como unos churros. Sí, esa masa grasienta frita con aceite, que se suele tomar con chocolate. Ya sabéis, ese desayuno altamente calórico, no apto para dietas. Pues esta es una historia brandera que trata sobre cómo algo tan manido como un chocolate con churros puede convertirse en una marca de éxito.

¿Cómo leería una persona de habla anglosajona la palabra “churro”?

Seguramente sería algo así como “shu-roh”. Bien, y ahora, ¿cómo la escribiría en su propio idioma? Pues de forma parecida a Xooro. ¿Alguien está pensando en crear una marca con este nombre para vender churros en Estados Unidos? No le déis más vueltas: la marca existe, su nombre está registrado y el concepto de negocio es todo un éxito.